Actualizada el
11/03/2009.
|
Más... |
|
Opciones para la página |
 |
|
 |
Tamaño de letra |
|
|
|
|
|
|
| Acerca de
esta página |
Elaborada por
médicos con revisión posterior por colegas.
La información contenida en este folleto está basada en las Guías Clínicas de Fisterra y otras
fuentes fiables.
Conflicto de intereses: Ninguno
declarado.
|
|
Metodología de elaboración |
 |
|
|
|
Ejercicios para la incontinencia
urinaria de la mujer
Ejercicios de fortalecimiento del suelo pélvico |
| |
| Muchas mujeres tienen pérdidas de orina y no consultan por
este motivo. Perder orina de manera involuntaria es un problema médico y se
puede hacer algo para mejorarlo. El suelo pélvico está formado por músculos que forman como
una hamaca que va desde el pubis, por delante, hasta el sacro por detrás,
hacen de soporte a los órganos genitales, la vejiga de la orina y el recto,
estos órganos funcionan mejor en la medida en la que los músculos sobre los
que se apoyan se mantienen sanos y fuertes. Los músculos se relajan cuando
se orina o cuando se realiza una evacuación intestinal; se vuelven firmes
cuando se restablece el control del intestino y la vejiga, cuando estos
músculos se debilitan se pueden escapar la orina o las heces.
Hay ejercicios que realizados de manera regular y apropiada
hacen que se fortalezcan los músculos del suelo pélvico. Los ejercicios son
muy fáciles de aprender, una vez aprendidos merece la pena ejercitarlos
diariamente, está demostrado que si se hace bien mejoran los síntomas y
disminuyen los escapes de orina. |
|
 |
| ¿Cómo realizar los
ejercicios? |
|
Imagine que está intentando evitar la expulsión de aire o
heces blandas, para hacer esto es necesario contraer los músculos alrededor
del ano. Inténtelo ahora, nota los músculos en tensión que van hacia dentro.
No mueva las nalgas y respire. Intente que los músculos del abdomen o
vientre no se pongan en tensión.
Cuando realice estos ejercicios intente contraer solamente
los músculos de la zona que se le indica, intentando no contraer ningún otro
músculo (como los glúteos de las nalgas, o los abdominales del vientre).
Mientras se hacen los ejercicios se debe respirar normalmente, sin aguantar
la respiración mientras se realiza la contracción muscular.
La próxima vez que use el servicio para orinar, pare el
chorro de orina, después relaje los músculos y continúe hasta vaciar
completamente la vejiga. Una vez que haya identificado estos músculos, no lo
haga mientras orina pues puede interferir con el normal vaciamiento de la
vejiga.
Ahora cierre, apriete y suba con fuerza todos a la vez,
estará contrayendo los músculos que se deben trabajar con los ejercicios de
fortalecimiento del suelo pélvico.
|
| |
| Postura |
|
Los ejercicios se pueden realizar en cualquier postura. De
pie, separando ligeramente las piernas, apoyada o no en una pared,
ligeramente reclinada hacia delante con las manos apoyadas en una mesa,
tumbada boca arriba con las rodillas dobladas y las piernas ligeramente
separadas, sentada o de rodillas como si se gateara.
Para facilitar el aprendizaje comience a hacerlo sentada en
una silla, bien atrás, los pies descansando en el suelo ligeramente
separados, inclínese hacia delante apoyando los codos y los antebrazos sobre
los muslos, con ésta postura se evita que se tensen o contraigan los
músculos de las nalgas o del vientre que nos interesa mantener relajados.
Cuando esté segura de que está contrayendo los músculos apropiados puede
realizar los ejercicios en cualquier otra posición.
|
| |
| Pauta de ejercicios |
|
Contraiga lentamente subiendo los músculos hacia dentro tan
fuerte como pueda, aguante la tensión durante 5 segundos y relaje a los 10
segundos. Repita esta secuencia 10 veces mañana, tarde y noche. Se puede
hace lo mismo de manera rápida contrayendo y relajando sin esperar.
Aumente de manera progresiva a 15 contracciones (unas lentas
y otras rápidas) tres veces al día, después a 20 contracciones tres veces al
día, para continuar con 20 contracciones cuatro veces por día mas 20 extra
cuando sea posible.
Adquiera el hábito de realizar los ejercicios asociados a
alguna actividad cotidiana, contestar el teléfono, usar el ascensor, cuando
se espera en un semáforo etc. Si es constante y regular se puede empezar a
notar la mejoría en 6 semanas.
Consulte con su médico o enfermera si tiene alguna duda en
la realización de los ejercicios. Infórmeles de sus progresos.
|
| |
|
|
| |
Autores:
Cristina Viana Zulaica
Médico de Familia.
C. S. Elviña, A Coruña (España). |
|