Actualizada el
24/03/2010.
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| Acerca de
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Elaborada por
médicos y/o enfermeras con revisión posterior por colegas.
La información contenida en este folleto está basada en las Guías Clínicas de Fisterra y otras
fuentes fiables.
Conflicto de intereses: Ninguno
declarado.
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Metodología de elaboración |
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Higiene de las manos |
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La higiene de manos es el
procedimiento más importante y eficaz para la prevención y
control de las infecciones.
En el cuidado de personas enfermas
las manos constituyen un vehículo de transmisión de agentes
patógenos, ya sea por contacto directo de persona a persona, o
indirecto a través de objetos contaminados previamente, que
posteriormente pueden contaminar al paciente.
La higiene de las manos es una
acción muy simple, y se debe de practicar por toda persona que
realice cuidados a un paciente, ya se trate de personal
sanitario o cuidadores.
A pesar de ser la medida más
importante para reducir la incidencia de infección y la
propagación de los microorganismos, el cumplimiento de las
normas de higiene de las manos es muy bajo. |
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LA PIEL: |
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Es una estructura que constituye
una barrera protectora entre el medio externo y el organismo
impidiendo el paso de gérmenes al interior del mismo.
La flora normal de la piel puede
ser: |
- Flora transitoria:
Constituida por
microorganismos que colonizan la capa superficial de la piel
a la que se adhieren tras el contacto con pacientes o
superficies contaminadas.
- Flora residente:
Constituida por microorganismos que sobreviven y se
multiplican en las capas más profundas de la piel, y aunque
están menos relacionadas con las infecciones, son más
difíciles de eliminar con un lavado de manos.
El agua y jabón, por lo general, son suficientes para
eliminar la flora transitoria. Sin embargo, para eliminar la
flora permanente, necesaria en el caso de manejo de heridas y
en el cuidado de enfermos en determinados casos, es necesario
el uso de antisépticos en el lavado de manos. |
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OBJETIVO DEL LAVADO DE MANOS: |
- Disminuir la contaminación de
las manos y prevenir la propagación de gérmenes patógenos a
zonas no contaminadas.
- Prevenir la transmisión de
infecciones en el medio sanitario.
- Proteger al paciente,
personal sanitario y cuidadores.
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A QUIEN VA DIRIGIDO: |
- Personal sanitario que
mantienen un contacto directo e indirecto con el paciente.
- Cuidadores que mantienen un
contacto directo e indirecto con el paciente.
- Cualquier persona que trabaje
en un centro sanitario.
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CUANDO LAVARSE LAS MANOS:
Indicaciones generales para el lavado y
la antisepsia de las manos: |
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Antes de: |
- Iniciar la jornada laboral en
el centro sanitario.
- Tocar a cualquier paciente (especialmente
en contacto directo con pacientes susceptibles de
infecciones) para protegerlo de
los gérmenes patógenos que llevamos en las manos.
- Comer.
- Realizar procedimientos
invasivos
o cualquier tarea que exija
asepsia, aunque se utilicen guantes,
como colocar sondas
urinarias permanentes, catéteres en vías periféricas u otros
dispositivos.
- La preparación de alimentos o
de medicación.
Después de: |
- La exposición de las manos a
sangre u otros fluidos corporales, a
mucosas, a piel no intacta y apósitos de heridas,
o después de tocar objetos
potencialmente contaminaos
u objetos situados en las
inmediaciones del paciente, al
tocar material contaminado con
secreciones, aunque las manos
estén aparentemente limpias.
- Tener contacto
con la piel intacta de un paciente (p.ej.
al tomar el pulso o la presión arterial, levantar al
paciente, etc.) o su
entorno.
- Volver del comedor.
- Utilizar los servicios.
- Finalizar la jornada laboral
en un centro sanitario.
Antes y
después de: |
- Mantener contacto con heridas
de todo tipo.
- Manipular sistemas de
drenaje.
- Usar guantes.
Entre: |
- Contactos mantenidos con
distintos pacientes (especialmente en unidades de alto
riesgo).
- Manipulación de una zona
contaminada a otra limpia del cuerpo del paciente durante el
cuidado del mismo.
Se recomienda el lavado de manos
en todos los casos en que surjan dudas entre la necesidad o no
de realizarlo. |
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PRODUCTOS PARA LAVADO DE MANOS:
Selección de los
productos para lavado de manos: |
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La elección de un agente de lavado
dependerá del grado de contaminación, de la necesidad de
reducir en mayor o menor medida la flora residente y
transitoria, y de la susceptibilidad de cada paciente.
Los productos para la higiene de manos
deben ser eficaces y tener un bajo potencial de irritación,
especialmente cuando se utilicen con frecuencia. Se ebe de
valorar en la elección la sensación, olor y tolerancia cutánea
de los productos.
Los recipientes que contienen los
agentes de lavado no se deben rellenar cuando estén medio
vacíos, ya que el producto se puede contaminar con bacterias.
Es preferible que dispongan de mecanismo dosificador, este
habrá de mantenerse siempre limpio.
En el caso de utilización de productos
antisépticos debe de conocerse que pueden existir
incompatibilidad entre ellos, o con los jabones y con el tipo
de guantes a utilizar, por lo que debe de comprobarse la
correcta elección.
Dentro de los productos más
utilizados tenemos: |
- Jabón:
Ha de ser preferiblemente
líquido y con pH neutro, en envase de un solo uso y con
válvula dispensadora.
Básicamente es un agente de limpieza. Aunque su actividad
antimicrobiana es mínima, su mecanismo de acción primaria es
por arrastre o eliminación mecánica de los microorganismos
transitorios que son emulsionados, suspendidos y aclarados
con el agua.
- Jabones
antisépticos, productos antisépticos y antimicrobianos
tópicos:
Los antisépticos, son sustancias
germicidas de baja toxicidad que
por su composición se pueden utilizar de forma segura sobre
la piel y tejidos vivos para eliminar los microorganismos
patógenos presentes. Se deben
usar en caso de realizar procedimientos invasivos y en el
cuidado de pacientes inmunodeprimidos. Su mecanismo
de acción consiste en el arrastre mecánico y en la
“eliminación química”
impidiendo y frenando el
desarrollo de la flora bacteriana. Entre los
antisépticos más utilizados en la práctica quirúrgica, se
encuentran:
- Los agentes yodóforos como la Povidona yodada.
- La clorhexidina, es de los más utilizados por
tener una actividad persistente durante más de 6 horas.
- Los alcoholes, (fundamentalmente el etílico y
el isopropílico) como solución acuosa alcohólica al
60-90%.
- Las soluciones a base de
alcohol:
Están constituidas por una mezcla de alcohol y
compuestos tensoactivos y emolientes. Su mecanismo de acción
se basa en que en presencia de agua desnaturalizan las
proteínas de los microorganismos y eliminan las capas
lipídicas de la cubierta que protege a los mismos,
facilitando la acción de otros desinfectantes.
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TÉCNICA PARA EL LAVADO DE MANOS:
El lavado de manos consiste en una
frotación breve y vigorosa de toda la superficie de las manos
recubiertas del producto de lavado, seguida de un enjuagado
bajo un chorro de agua. |
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LAVADO RUTINARIO O LAVADO HIGIÉNICO
MÉDICO |
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El lavado
higiénico médico se realizará en los siguientes casos: |
-
Antes y después de lavar a los enfermos.
-
Cada vez que se tenga contacto con un paciente.
-
Siempre que se haya tocado cualquier superficie u objeto
contaminado.
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- Con solución
hidroalcohólica. El lavado con soluciones
alcohólicas se utiliza como alternativa al lavado con agua y
jabón, ya que presentan una serie de ventajas en
determinadas circunstancias:
- Son mejor toleradas en personas que deben de lavarse
las manos repetidamente, ya que al llevar agentes
emolientes, reducen los efectos adversos de pérdida de
humedad (sequedad, descamación, irritación) que se
producen en la piel debido a los lavados frecuentes.
- Son fáciles de aplicar y reducen el daño por fricción.
- Tienen una gran rapidez de acción.
- Son más eficaces, ya que su espectro de acción
antimicrobiano es superior al de los jabones.
- Pueden utilizarse en la higiene de las manos en
lugares sin acceso a agua corriente.
- No requieren lavado y secado pues se evaporan
rápidamente.
No se
deben utilizar sobre heridas, pueden dañar los tejidos e
incluso perder parte de su poder bactericida al combinarse
con las proteínas de las mismas. No deben utilizarse
soluciones alcohólicas cuando las manos estén visiblemente
sucias, en estos casos es necesario realizar un lavado
previo con agua y jabón.
Indicaciones
de lavado con
soluciones alcohólicas:
-
Antes del contacto con un
paciente.
-
Antes de administrarle una
medicación.
-
Al tomarle las constantes
vitales (temperatura, pulso, presión arterial).
-
Al movilizar al paciente.
-
Antes de insertar un catéter,
sonda vesical o al realizar procedimientos que no
requieran lavado quirúrgico.
-
En el mismo paciente cuando se
pase de una zona corporal a otra.
-
Después de manipular objetos de
un paciente.
-
Al entrar y salir de una
habitación de un paciente con medidas de aislamiento.
-
Antes y después de usar
guantes.
La
técnica de lavado consiste en:
La
duración de todo el proceso es de unos 20-30 segundos.
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EL CUIDADO DE LA PIEL
Los cuidadores de enfermos que necesitan
lavarse las manos repetidamente, o en el caso de trabajadores
de centros sanitarios deben de tener cuidado adicional de la
piel de as manos para evitar el deterioro y lesiones en al
misma por el efecto reiterado de los jabones, la fricción y
los antisépticos.
Deben aclararse bien las manos y
utilizar lociones y cremas, al menos una vez al día, para
minimizar la incidencia de
dermatitis irritante de contacto asociada al uso repetido y
frecuente de productos de lavado y antisepsia, siguiendo
siempre las recomendaciones del fabricante.
Las cremas, jabones y antisépticos deben
estar en envases de un solo uso o con válvulas dispensadoras,
para evitar su contaminación.
Antes o después de lavarse con soluciones
hidroalcohólicas deben evitarse el lavado con agua y jabón de
forma rutinaria.
El agua caliente debe evitarse en el
aclarado.
Una medida eficaz para evitar los efectos
adversos en la piel de las manos consiste en intercalar los
lavados con solución hidroalcohólica con lavados con agua y
jabón.
Las uñas han de mantenerse cortas ya que
debajo de las uñas se acumulan gran cantidad de
microorganismos. Evitar llevar esmalte, o uñas postizas cuando
se va a estar en contacto directo con pacientes de algo riesgo
ya que podemos contaminarlo, romper los guantes e incluso
dañar a paciente.
Debe evitarse el uso de joyas en el medio
sanitario y en el cuidado de los enfermos, ya que interfiere
en el lavado de manos y puede ser un factor de riesgo de
colonización por microorganismos.
HIGIENE DE MANOS Y USO DE GUANTES:
Los guantes actúan de barrera protectora
pero no sustituyen al lavado de manos, estas deben
lavarse siempre antes y después de ponerse los guantes.
Los guantes deben usarse siempre que
exista riesgo de contacto directo con sangre u otros
materiales potencialmente infecciosos, mucosas y piel no
intacta o cuando haya una exposición indirecta por
manipulación de instrumental u objetos contaminados
visiblemente con secreciones o fluidos del paciente.
Sin embargo no deben utilizarse guantes
cuando no exista contacto potencial con sangre o fluidos
corporales en situaciones como la toma de constantes, vestido
y aseo del paciente, manipulación de objetos del paciente,
manejo de la historia clínica, al darle la comida, colocar
oxigeno etc.
Una vez realizada la higiene con
soluciones hidroalcohólicas o el lavado con agua y jabón
deberán dejarse secar por completo las manos antes de ponerse
los guantes.
Se debe
cambiar de guantes cuando se
pase de una zona contaminada a otra limpia de un mismo
paciente, y cada vez que se cambie de paciente. Deben
quitarse los guantes después de atender a un paciente. |
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| Para obtener más información: |
 |
En FisterraSalud:
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En otros sitios:
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Autora:
Victoria Mosquera Portals
Enfermera del Servicio de Productos Sanitarios. Subdirección
Xeral de Farmacia e Productos Sanitarios. Galicia. |
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