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¿Qué es la conjuntivitis?
La
conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva, mucosa que
cubre la parte anterior del ojo y el interior del párpado.
Puede ser causada por una alergia, infección (por una bacteria
o virus), por rascarse, por un objeto extraño que se mete en
el ojo, o por un golpe accidental.
¿Qué síntomas produce?
La
conjuntivitis produce enrojecimiento del ojo, dolor, hinchazón
o escozor y molestias en los párpados, lagrimeo que pueden
producir legañas al dormir, fotofobia (molestias producida por
la luz), y en las conjuntivitis bacterianas, secreción
amarillenta o verdosa que se seca en forma de legañas.

¿Cómo se diagnostica?
La exploración del ojo, junto con la
historia clínica del paciente pueden aportar información
suficiente. En el caso de conjuntivitis bacterianas puede ser
necesaria la realización de un cultivo de la secreción para
conocer el agente infeccioso. Dado que en muchos casos la
conjuntivitis es una de las manifestaciones de una infección
de transmisión sexual, es necesario descartarlas.
¿Cuál es el tratamiento?
El tratamiento suele consistir en la
higiene ocular y la aplicación de colirios o pomadas oculares.
En las conjuntivitis bacterianas purulentas, puede ser
necesario el tratamiento con antibióticos orales.
Para el cuidado de los ojos es muy
importante la higiene en la limpieza y aplicación de los
colirios o pomadas oculares. Deben lavarse las manos antes de
tocar los ojos, y siempre que vaya a lavarlos y aplicar la
mediación. La limpieza de los ojos debe realizarse con una
toallita limpia mojada en suero o agua tibia, lavando
suavemente el ojo desde la zona interior a la exterior.
Utilizar una toallita distinta y limpia para cada ojo.
Después del lavado de los ojos se aplican
las gotas del colirio o la pomada recetadas según se lo hayan
indicado, lavándose de nuevo las manos al terminar.
Si usa lentes de contacto debe de
quitárselas y utilizar gafas hasta que la conjuntivitis se
haya curado completamente.
Medidas de higiene
Las conjuntivitis bacterianas y víricas,
se transmiten fácilmente de un ojo a otro, y de una persona a
otra. Es muy importante no compartir las toallas para el
rostro ni los lápices y cosméticos oculares.
Las personas que utilizan lentes de contacto deben de
extremar las medidas de higiene y seguir las indicaciones de
cambio y limpieza de las lentes. |